A las 9 de la mañana los primeros concursantes comenzaron a llegar para poder hacer sus últimas prácticas antes de las sesiones clasificatorias. Desde los laboratorios comenzaban a llegar los robots recién terminados o reparados. Mientras los escenarios de competencia eran armados, muchos jóvenes estudiantes aprovecharon para poner a correr sus prototipos, cargar baterías de repuesto, o aún adornar sus robots. Eran cerca de las 10 de la mañana cuando el Primer Concurso Interno de Robotica UN Robot comenzó.
Los primeros en presentarse fueron los robots más antiguos, pues como llevaban bastante tiempo desarrollándolos, eran los más seguros, y podian demostrar con tranquilidad sus capacidades. El primero en terminar completamente la prueba fue Bot of the Geeks, un prototipo desarrollado sobre una FPGA y un chasis de acrílico oscuro. Uno de sus constructores, Yamit Farfàn, estudiante en intercambio de la Universidad del Valle, aseguró que el robot tenía la capacidad de evadir obstáculos, una habilidad extra que esperaba poner a prueba. Otro de los primeros robots fue Akane, construido por una estudiante de Idiomas y una estudiante de Ing de Electrónica de décimo semestre. Ellas aseguraron que el robot llevaba alrededor de un año en construcción.
Ante estas demostraciones, algunos concursantes decidieron no participar en las eliminatorias, mientras que otros robots continuaron hasta el final a pesar de que aún tenían problemas. Uno de estos, Lukaz I, en innumerables pruebas demostraba una gran velocidad y sensibilidad, pero se comportaba inestablemente y no podía completar la prueba. Este era un robot construido sobre un chasis en madera balsa, con procesamiento totalmente analógico, construido por estudiantes de Ingeniería Mecatrónica de segundo semestre.
A las dos de la tarde se dió inicio a las sesiones clasificatorias, bajo una intensa lluvia. Cada robot tenía tres oportunidades para marcar el mejor tiempo y el mejor puntaje, una medida de su desempeño sobre la pista. En ese momento se comenzaron a ver los grandes favoritos: Nacho II, un robot construido por estudiantes de diferentes carreras; Rowy, con un tiempo muy parejo a Nacho II, Akane y Celio, que a pesar de su nombre era el más grande y veloz en la pista; y por supuesto Lukaz, que aunque no lograba el objetivo, llamaba la atención por sus rápidas piruetas sobre las tablas.
En las dos rondas finales se eliminaron otros robots más lentos y los favoritos avanzaron a las semifinales. Cada cual esperaba que sus contrincantes fallaran, pues las diferencias de tiempos eran difíciles de reducir. Tras dos carreras Celio y Akane se impusieron sobre los demás, dejando el tercer puesto a Rowy, robot construido por estudiantes de Ingeniería Electronica de noveno semestre.
La final fue polémica, al igual que en Un Robot 2006. Tras un primer encuentro que dejaba claro como ganador a Celio, En la segunda carrera Celio sufrió un daño y en la tercera Akane se detuvo antes de terminar. Los jueces decretaron un empate técnico, y las concursantes decidieron definirlo en una carrera más. Sin embargo, las reparaciones de Celio se demoraban y el robot no estuvo listo para la última carrera, asi que se decidió dar el primer puesto a Akane por puntaje y por ser el último robot en condiciones de continuar. Sin embargo Celio marcó el mejor tiempo de todo el concurso: 23,15 segundos.
Este concurso fue un proyecto estudiantil llevado a cabo por el Comité de estudiantes de ingeniería Mecatrónica, CEIMTUN, grupo de trabajo estudiantil de la facultad de ingeniería; La Rama Estudiantil del Institute o Electrical and Electronic Engineers, IEEE-UN, y el Capìtulo de Robòtica del IEEE, actualmente en formación. Más de 60 estudiantes de semestres y edades dispares participaron con 20 prototipos, y asistieron alrededor de 500 personas a pesar de la lluvia. |